Listen Without Prejudice Vol. II

Un universo personal e instranferible de intereses, aficiones y desvaríos capturado en este espacio. Cómics, cine, televisión, literatura, deportes, música... entra y escucha sin prejuicios.

viernes, 29 de septiembre de 2006

Larga vida a George Michael.

Pasaban unos 25 minutos de las 10 de la noche del 26 de septiembre cuando por fin, tras una larga e inquieta espera, las luces del Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid se apagaban y la tela negra que cubría el escenario se retiraba. Veíamos entonces una inmensa pantalla en la que empezaban a destellar luces anaranjadas y a oír una voz cantando “Waiting” sobre un simple fondo de piano, apenas una pieza introductoria. Todas las cabezas se estiran buscando al propietario de la voz, pero no está por ningún sitio. La expectación es máxima. Esta primera canción termina con un potente “Here I Am” (aquí estoy). Entonces se abre una puertecita justo en el centro de la pantalla gigante y aparece, así sin más, de perfecto y cuidadoso negro, George Michael. El público enloquece y lo recibe con un atronador aplauso. El cantante británico saluda de la forma más natural del mundo, como algo que lleva haciendo toda la vida. Enseguida empiezan las notas de “Flawless” y George empieza a cantar. Detrás de él la inmensa pantalla cobra vida en una explosión de colores luminosos y brillantes, otras dos pantallas más pequeñas flanquean a la principal y en ellas podemos ver al propio cantante aumentado de tamaño. Al lado de la pantalla gigante central tres pasarelas donde se distribuyen todos los músicos de la banda y los coros. Todo cobra vida de repente y la discotequera y animosa melodía de esta primera canción resuena por los altavoces, la primera frase (“Because you´re beautiful) y el pabellón se viene abajo. Es el inicio de un espectáculo difícil de olvidar.

Así comienza el concierto de George Michael, el cantante al que sigo desde hace unos diez años y cuya música ha formado parte de la banda sonora de mi vida, acompañándome en tantos momentos buenos y malos. George demuestra estar en plena forma, cantando, bailando y animando al público en todo momento. Lo que siempre me ha llamado la atención de este cantante, además de su portentosa y privilegiada voz, es la inmensa diversidad en cuanto a su producción musical, capaz de ofrecer tanto intensas baladas como canciones bailables y marchosas tocando una gran variedad de géneros (pop, funky, dance, electrónico), huyendo siempre del estancamiento y la repetición y construyendo un estilo propio único y a la vez diverso y variado, con el hilo conductor de su voz y el sello personal de su elegancia a la hora de componer cualquier canción sea del género que sea. Todas estas virtudes, cómo no, quedan reflejadas en su directo.

El concierto se convierte así en una montaña rusa de emociones, ya que el cantante va intercalando los temas “lentos” y “movidos” (por llamarlos de alguna manera) entre sí. Empieza con “Flawless” y luego sigue con “Fastlove”, después baja el ritmo con “Father Figure”, después lo sube de nuevo con “Star People” y así sucesivamente, desgranando uno a uno todos los éxitos de una larga carrera musical durante unas dos horas y media. En las canciones “lentas” creando un ambiente íntimo, con lo imprescindible, muy contenido en las luces y en su propio comportamiento, de pie parado o sentado en un taburete, seduciendo con su voz. Y en las “rápidas” desplegando y aprovechando en su totalidad la enorme pantalla gigante situada detrás suyo, con todos los focos en movimiento y montando una fiesta colectiva en la que se implican con sus bailes y sus cantos las miles de personas presentes.

El repertorio el esperado, tocando todos sus grandes éxitos, aunque como es natural alguno tuvo que quedarse fuera. Varias cosas a destacar. En “Shoot the dog”, la canción en la que pone a caer de un burro a George Bush y la relación de tony Blair con él, desplegó en el escenario un muñeco gigante del presidente de los EEUU, de tamaño casi igual al de la pantalla, al que le salía poco después otro muñeco de perro con la bandera inglesa que mordía la entrepierna de Bush, al tiempo que el cantante manejaba la correa del perro, todo un cachondeo generalizado y un espectáculo digno de verse. Si tuviéramos que medir la popularidad de las canciones por la reacción del público, el premio se lo llevarían “Fastlove” y “Outside”. La segunda, que servía de cierre del concierto antes del bis, llevó al público a la locura en un festival de cantos y bailes, se nota que es una de sus canciones más conocidas y que probablemente más signifique también para el propio cantante por su temática sobre la hipocresía sobre la homosexualidad y su chulería e ironía a la hora de tratar el tema. Después del bis cerró el concierto con dos imprescindibles, “Careless whispers” y “Freedom 90”. Por el camino tocó también un par de canciones de Wham, “Everything she Wants” (en su versión más moderna) y “I´m your man”.

Ya he señalado en diversas ocasiones que el público se lo pasó muy bien, abarrotando hasta la bandera el Palacio de Deportes. Media de edad superior a 30 años, con mucho niño y niña “guapo”, muchas parejas, mucha gente inglesa. Habría que decir que aquellos que vaticinaron que el concierto iba a ser una sucursal o derivado del Día del Orgullo Gay se equivocaron, aunque aquí y allá se veían parejas gays. Pero lo importante es que todo el mundo disfrutó, y es agradable aunque sea por un día salir del ostracismo y comprobar que hay más gente en este país que disfruta con la música de este genio inglés, que se sabe sus canciones aunque sean en otro idioma, que no tiene reparos en cantarlas y bailarlas y que está dispuesto a pagar entre 40 y 70 euros (dependiendo del sitio, a mi me costó 44 y lo vi en la pista, cerca del escenario) para pasar unas horas a pocos metros de la estrella.

En definitiva un espectáculo redondo, emocionante y espectacular, que reafirma lo que ya pensaba antes de verlo, que George Michael es el puto amo.

Etiquetas:

martes, 26 de septiembre de 2006

Zapatillas.

El pasado sábado 23 El canto de loco llenó la Plaza de toros de Murcia en uno de los últimos conciertos de su gira Zapatillas. Como ellos mismos dicen, no son los que mejor cantan ni los que mejor tocan, pero han sabido encontrar la fórmula con la que llegan a un amplio sector del público gracias a ritmos pegadizos, contundentes y guitarreros y a letras directas y gamberras.

Este grupo madrileño con una corta carrera de unos seis años ha visto como su popularidad ha ido creciendo con cada uno de sus discos, constituyendo un auténtico punto de inflexión el tercero de ellos, Estados de ánimo, y especialmente el primer single del disco, “La madre de José”, la canción mediática que todo grupo o cantante necesita para lanzarse finalmente al estrellato.

Hay que decir que este aumento de popularidad se ha visto también reflejado en el precio de las entradas, hace apenas dos años nos costó ir a verlos 6 euros anticipada y 10 en taquilla y en este concierto la cosa ha subido ya a 23 anticipada y 27 el mismo día. Un dato bastante elocuente que seguro los pone en el selecto grupo de los superventas españoles que pueden permitirse semejantes precios (con Alejandro Sanz, Estopa, Amaral… que seguro que sus conciertos rondan también por ahí).

¿El concierto?. Pues lo esperado una vez has visto ya alguno del grupo. Muy entretenido, repasando las canciones de su último disco y los grandes éxitos de los anteriores. La estructura del concierto sencilla, sin complicaciones, abriendo con unos cuanto temas de los “cañeros” (abren con “Volverá”, siguen con “A contracorriente”, “Volver a disfrutar”…) para bajar después el ritmo con varios de los temas más lentos y las baladas (quizá abusan de encadenar demasiadas de estas canciones seguidas, hace que le falte un poco de ritmo en la parte central del concierto). Dentro de estas destacar la versión de “Soldadito marinero” del grupo Fito y Fifipaldis, una auténtica sorpresa muy celebrada por el público. Después vuelven a subir el ritmo con “Insoportable” hasta terminar esta primera parte con “La madre de José”, momento que aprovechan para tomarse un minidescanso y volver a salir para terminar el repertorio con temas como “Ya nada volverá a ser como antes” o “Besos” y cerrar el concierto con “Zapatillas” y subiendo a alguien del público (en este caso a una niña) para que Dani Martín le regale las suyas. De todo el repertorio, yo eché de menos algunas canciones como “No quiero nada” y especialmente “Crash”, que para lo corta que es y la duración total del concierto, una hora y tres cuartos más o menos ya podrían incluirla.

El público totalmente entregado, cantando, bailando y aplaudiendo todo el rato. Como digo, no son los que mejor cantan ni los que mejor tocan, pero a nadie parece importarle lo más mínimo.

Etiquetas:

sábado, 16 de septiembre de 2006

La fuerza del destino.

Tras varios años intentando hacerse una carrera en solitario con resultados irregulares, Ana Torroja asume y abraza su pasado como vocalista del exitoso grupo Mecano, y lo hace con una gira por toda España en la que la cantante, sin la colaboración de los otros miembros del grupo, Jose y Nacho (aunque con su bendición) repasa los grandes éxitos de la desaparecida banda, con nuevos arreglos y dándoles un sonido más actual, aunque sin perder la esencia que los hizo en su momento grandes canciones.

Mecano es una pieza fundamental de la historia de la música española, y un concierto en el que se tocan todos sus grandes éxitos y encima en la voz original de su cantante “oficial” es un éxito casi seguro, como pude comprobar el pasado miércoles en el que dio en Molina de Segura. Durante casi dos horas y con dos bises, la Torroja fue desgranando las canciones de Mecano, tan populares y conocidas por todos. “Cruz de navajas”, “Hijo de la luna”, “La fuerza del destino”, “Hoy no me puedo levantar”, “Los amantes”, “Mujer contra mujer” y así una a una hasta el gran final con “Barco a Venus”. Intercaladas entre estas las canciones más conocidas de su carrera en solitario, “20 mariposas”, “No me canso” ó “Duele el amor”.

El repertorio, como digo, es un valor seguro, pero también el envoltorio en el que este se ofrece al público. Ana Torroja a lo largo del espectáculo canta, baila y sabe tener detalles con el público (le tiraron un sombrero desde abajo que ella no dudó en ponérselo durante una canción) demostrando que está en forma a sus 46 años. La puesta en escena es bastante efectiva, con unas pantallas grandes fijas en el escenario y otras móviles detrás de este que con imágenes y efectos gráficos dan durante todo el tiempo una ambientación muy resultona que hace todo más entretenido.

En definitiva un concierto bien hecho muy recomendable para pasar un rato divertido.

Etiquetas:

jueves, 10 de agosto de 2006

Lo nuevo de George Michael.


No todo en la vida de este cantante van a ser escándalos y noticias de que tiene depresiones y cosas así.

En este caso se trata de su nuevo single. Con motivo de su próxima gira europea, la primera en 15 años (y que por cierto inicia en España en septiembre con dos conciertos, uno en Barcelona y otro en Madrid), George va a sacar un disco recopilatorio, el segundo de su carrrera tras Ladies & Gentlemen de 1998, en el que recogerá todos sus grandes éxitos y además cuatro temas nuevos. Uno de ellos, que además sirve de presentación al disco, es este nuevo single, An easier affair, un tema pop ligerito y de ritmo pegadizo, con el que el cantante ya calienta motores y vuelve a las radios y televisiones.

George Michael - An easier affair

Etiquetas:

martes, 28 de febrero de 2006

Este George...

El pasado sábado la policia detuvo a George Michael en un barrio de Londres. Se había quedado dormido al volante de su coche, y aunque en una primera impresión se le acusó de conducir bajo el efecto de tóxicos, el examen médico reveló que esto no era así. Sin embargo en el registro del coche parece que si que le hallaron algun tipo de droga, motivo por el que se le detuvo y tendrá que volver a prestar declaración a la comisaria. Esto es lo que he leído en el diario gratuíto 20 minutos. No viene información sobre el tipo de droga y la cantidad encontrada, así como las posibles sanciones.

No escondo a nadie que George Michael es uno de mis cantantes favoritos (probablemente el que más). Lamentablemente este artista de un talento musical arrollador y una voz prodigiosa vuelve a saltar a las noticias por temas ajenos a estas cualidades. Tampoco es que su vida sea un escándalo continuo, como he llegado a leer en algún sitio. Su otro gran escándalo, dejando aparte todos los probelas legales que tuvo con su discográfica en los años 90, data de 1998 cuando la policia le detuvo en unos baños públicos manteniendo relaciones homosexuales, momento en el que tuvo que confesar públicamente su orientación sexual. Posteriormente se cachondeó todo lo que quiso de este tema con la canción "Outside" y el vídeo de la misma. Y no hace mucho reconoció que había arrastrado una depresión durante años que había arrancado con las muertes casi seguidas de su pareja sentimental y de su madre, a los que dedicó sendas canciones ("Jesus to a child" y "You have been loved", respectivamente).

A mi me da igual su orientación sexual. Obviamente no me da igual que tome drogas (niños, son malas para la salud), pero desde aquí quiero mostrar todo mi apoyo al cantante para que salga de todos estos problemas. A mi lo único que de verdad me importa es que su música me ha acompañado durante muchos años tanto en los momentos buenos como en los malos, y eso siempre estará ahí. Espero que todos estos asuntos oscuros no le aparten de ofrecernos de cuando en cuando nuevas producciones musicales.

Ya sabeís... "nena, amor rápido es todo lo que tengo en mi mente".

Etiquetas:

viernes, 6 de enero de 2006

Repaso al 2005 (III): Cine, televisión y música.

En cine destacar algunas películas, como la última parte de la nueva trilogía de Star Wars La Venganza de los Sith, La Isla (aventuras y acción en estado puro), La Guerra de los Mundos, un descafeinado Batman Begins (para mi el mejor Batman siempre será el de Burton), Los 4 Fantásticos, King Kong, las dos partes de Saw o Virgen a los 40 (para mi sorpresa una de las mejores comedias que he visto en mi vida, muy recomendable). Al igual que me sucedió con su versión en comic, Sin City me decepcionó un poco ya que por su especial estética se me hizo un poco pesada. Además este año vi también la que seguramente es la peor película que he visto en mi vida, Reencarnación, a la que ya dediqué un post ensalzando “sus virtudes”. Seguro que me dejo alguna que merecería ser mencionada, aunque la verdad es que este año no he visto demasiado cine.


En televisión, además de las series de Perdidos, Friends y Buffy Cazavampiros, destacaría una serie de programas, por ejemplo el brillante pero efímero Splunge, dirigido por Florentino Fernández, que a mi me parecía muy divertido, Homo Zapping y la proliferación de programas de humor (Mire usté, Cámera Café, Agitación + IVA…), aunque los putos amos en este sentido siguen siendo Cruz y Raya. Este año además asistimos al bajón argumental y de calidad de Los Serrano, aunque en lo poco que hemos visto de la nueva temporada parece que intentan de nuevo subir el listón, sobre todo después de dejar atrás la empalagosa y estiradísima historia de amor de Marcos y Eva (si bien la amenaza ahora es la de Guille y Teté, sigh, cuanto amor adolescente). Hospital Central sigue en su línea eficaz, ofreciendo un producto muy interesante y de bastante calidad, aunque
el final de temporada me dejó un poco frío (no sabemos qué ha pasado finalmente con el bueno de Rusti). Asistimos al final de Crónicas Marcianas, tras una exitosa carrera y una prolongada decadencia, cuyo testigo ha sabido recoger Buenafuente, que hace un programa con las claves de las que Crónicas nunca debió separarse: inteligencia, ironia y mucho humor sobre todo, además de unos personajes que rodean a Buenafuente muy divertidos (¿qué pasa neeeeeeeng??). Además me alegro mucho de la consolidación de Caiga Quién Caiga con su segunda temporada en antena, que sin llegar al nivel de su anterior y primera encarnación, si que se deja ver y tiene muchos momentos muy divertidos (aunque a mi el Top Five me parece a veces un poco flojo y lo de las hormigas muy prescindible). Importante ha sido también la aparición de un nuevo canal en abierto, Cuatro, si bien sus cifras de audiencia están siendo bastante modestas. En este panorama televisivo he echado de menos 7 Vidas, si bien creo que se está rodando una nueva temporada que espero con impaciencia.

El año musical nos deja un puñado de canciones, destacando algunos
temas tan exitosos como “La tortura” de Shakira y Alejandro Sanz, “La camisa negra” de Juanes o “Hung Up” de Madonna. Nuevos discos de El canto del Loco (y su éxito “Zapatillas”), Estopa (con “Vacaciones”), Melendi (“Caminando por la vida”), Robbie Williams (“Tripping”) o Chayanne (“No te preocupes por mi”). También destacar el melancólico y profundo disco de Pastora, “La vida moderna” (“Desolado”, “¿Qué pasa si soy del montón”) y el sonido contundente del disco de Rob Thomas “Something To Be” (“Lonely No More”, “This is How a Heart Breaks”) y las sorpresas del grupo La Pulquería (“Mala cara”, “Morirse de pena”) y los roqueros Skizoo (“Renuncia al sol”, “Habrá que olvidar”). Además unas cuantas canciones dance de alta calidad, como “Strings of Life (Stronger On My Own)” de Soul Central f./ Kathy Brown, “Rocking Music” de Martein Solveig o “Shine” de The Lovefreek.

Etiquetas: , ,

miércoles, 23 de noviembre de 2005

Madonna´s Return.


Madonna no es de mis cantantes preferidas (Kylie Minogue o Shania Twain, por ejemplo, me gustan más) pero lo que si le reconozco es el esfuerzo que hace por reinventarse en cada uno de los discos que saca, tratando de ofrecer una imagen y sonidos nuevos en cada producción. En este caso se descuelga con un homenaje a la música disco, con un trabajo lleno de ritmos discotequeros y muy movido, en definitiva muy cercano a la música dance.

El primer sencillo del disco, "Hung Up", es ya todo un éxito, sonando con fuerza en todas las cadenas y radios y también en los bares. Un auténtico temazo reforzado por la base del tema de Abba "Gimme! Gimme! Gimme!" que le da al conjunto de la canción una fuerza considerable. En el vídeo del tema, Madonna, a sus 47 primaveras, se pega unos bailes que para sí los quisieran muchas jovencitas.

En definitiva, con este álbum Madonna demuestra que tiene cuerda para rato, y sobre todo que los años que ya lleva de carrera musical no son un obstáculo para tener inquietudes musicales o capacidad de sorprender. Chapeau, por tanto, para ella.

Etiquetas: